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Petróleo: tener o no tener, he ahí el dilema Destacado

06 Abr 2016
Por mar y por tierra… Por mar y por tierra…

El país está ante un tentador cambio de rumbo frente a la posible existencia petrolera en nuestra plataforma continental. Empresas internacionales, gobierno y oposición, participan del reto. No es nueva la eventualidad. Desde hace más de un siglo ha habido afirmaciones que han sido hasta ahora desechadas o acalladas. Hoy el proceso tiene más profundidad. Y ante esa perspectiva se multiplican las cautelosas dudas: si convendría extraer el petróleo o dejarlo para las futuras generaciones; si no distorsionará nuestra economía; cómo y quién lo manejará; si la caída de precios internacional no es una señal de la futura tendencia a su sustitución. Hay muchas interrogantes que deben despejarse, pero bueno sería saber lo que en realidad hay bajo el agua y no vender la piel del oso antes de cazarlo. Veamos algunos elementos que conforman el atractivo panorama.

Pareció iniciarse un nuevo tiempo cuando el Presidente Vázquez convocó en febrero a los cuatro expresidentes de la República, para informarlos de la inminente perforación a fin de verificar la existencia de petróleo y gas en nuestra plataforma marítima. No porque fuera un tema novedoso, ya que desde hace más de un siglo se afirma que hay hidrocarburos en nuestro suelo, sino porque las sospechas cíclicamente anheladas parecen envolver otras certezas. Desde allí, no sin cautela, la eventualidad de esa explotación ambientó diversos ámbitos de discusión. Este nuevo proceso que hoy se recorre se activó sobre fines de 2007 y principios de 2008, cuando Ancap retomó los estudios y el firme interés por la búsqueda de hidrocarburos en nuestro territorio. Se trabajó en modalidad de multicliente con la firma noruega Wavefield Inseis ASA, especialista en exploraciones geofísicas, más específicamente, adquisición sísmica. Se realizó sísmica 2D en 10.000 kilómetros, de los cuales 7.000 km lo fueron en una campaña regional cubriendo las tres cuencas -Pelotas, Oriental del Plata y Punta del Este- y 3.000 kilómetros de semidetalle en la última de las mencionadas, estudio en el que se invirtieron más de 8 millones de dólares. La campaña de adquisición contó con muy buenos parámetros de adquisición, y la información recabada fue alentadora, ya que proveyó de materiales interesantes que nos permitieron y motivaron fuertemente para la realización de la Ronda Uruguay, en la que participaron grandes empresas de reconocidos antecedentes. Su éxito llevó a la realización de las Rondas Uruguay II y III. 

A raíz de estas instancias, la compañía francesa Total conjuntamente con Exxon Mobil y la noruega Statoil son quienes se asocian para perforar en la plataforma continental, donde invertirán US$160 millones. Tras la operación, Total conserva el 50% del permiso de exploración -otorgado por el gobierno- que cubre el «bloque 14», donde se inicia este primer pozo de prospección, y que en un principio le correspondía en su totalidad. El punto está a 200 kilómetros del litoral, y cubre una superficie de 6.690 kilómetros cuadrados con aguas de una profundidad de entre 1.850 y 3.500 metros.
Recientemente la Exxon Mobil había adquirido el 35% de la información y responsabilidad en el proceso que comienza. La noruega Statoil, por su parte, negoció un 15% del permiso de Total y es observada como muy activa en perforaciones de aguas profundas, como es el caso que ahora se presenta. Se contratará para los trabajos mano de obra extranjera solo para aquellas tareas altamente especializadas que así lo requieran, como es el caso del taladro de perforación, según se afirmó.
El informe del cual fue portador el Presidentede la República a sus antecesores, previene que «para evitar lo que ha sucedido en otros países y que se denomina la maldición de los recursos naturales, será necesario establecer los mecanismos de gobierno que atiendan a la gestión de la renta que pueda obtenerse». Se refiere especialmente a la transferencia de parte de los beneficios hacia las generaciones futuras impulsando «la investigación científica y tecnológica, la generación de capacidades como más técnicos o profesionales en geología o química, y el perfilamiento de los especialistas en economía hacia estas ramas industriales». En virtud de ello es imprescindible planificar cuidadosamente la explotación de esos recursos para «maximizar los beneficios y evitar la paradoja de muchos países donde el descubrimiento y explotación de recursos naturales minerales ha terminado repercutiendo en cambios de la matriz productiva no necesariamente favorables». Se recuerdan ejemplos de países donde «aun en presencia de grandes volúmenes de riquezas naturales persisten importantes necesidades sociales insatisfechas».

Los pilares para un camino

Desde entonces se divulgaron las principales metas del Poder Ejecutivo para definir la política petrolera. Sintéticamente puede decirse que son seis puntos básicos que refieren a la preservación del interés nacional intergeneracional, una visión integral del desarrollo del país, la transparencia en los procesos y toma de decisiones, un uso racional de los recursos naturales, la gestión adecuada de la renta petrolera, y aplicación de las mejoras y tecnologías disponibles en temas ambientales, de seguridad y productivos.
Sobre el primero de estos puntos, el gobierno considera que el uso y administración de los recursos que se logren debe sujetarse a una política nacional específica que asegure que los beneficios alcancen a toda la sociedad y a las futuras generaciones. En torno al segundo ítem, anota que tras hallarse los hidrocarburos, en etapas ulteriores se debe involucrar a otros actores como empresas privadas, sindicatos y ONGs. Sobre la transparencia en la toma de decisiones se propone garantizar el acceso a la información a usuarios y ciudadanos, no solo de la propia actividad, sino de los recursos que de ella se generen. Se defiende la explotación racional de los recursos minerales atendiendo a la superposición de actividades en el mismo territorio marino o terrestre, así como a los ecosistemas que los contienen. Sobre la aplicación de tecnologías en temas ambientales, de seguridad y productivos, plantea que será prioridad cuando evolucione la actividad, desde la prospección, la exploración y la producción, hasta las ulteriores etapas de la actividad.
Para la formulación de una política orientada hacia la explotación de petróleo, se debe avanzar en la disyuntiva de si habrá un ente especial para administrar estos eventuales recursos, o de qué otra forma se hará. Hay distintos puntos de vista, aunque existe la convicción de actuar con cautela extrema. Nuevas instancias se abren ahora en este camino, donde los disensos se dejan oír.
Al ser muy importantes los recursos involucrados, que pueden trastrocar el equilibrio económico, desde la reunión inicial comenzaron a oírse manifestaciones ante esta eventualidad. Entre otras cosas, se han referido a que la anunciada perforación se realizará en el bloque más alejado de la costa y a gran profundidad; que en la fase inicial habrá que determinar no solo la existencia del petróleo sino su volumen, calidad, inversión requerida y costos productivos para ver si es rentable su explotación; que se debe evitar el atraso cambiario derivado de la aparición de una fuente de divisas como ya ocurrió en otros países; que debe formarse un fondo con la renta petrolera; y que se debe tener una agencia reguladora del tema.

La danza de los millones

Por la propia importancia estratégica del recurso en los intereses del mundo, la existencia, explotación y el precio del petróleo, está y ha estado en las últimas décadas en el centro de sangrientas conflagraciones internacionales. Grandes consorcios de billonarias dimensiones manejan el mercado. Las reservas probadas de crudo en el mundo son secretas y el estancamiento de su producción en la última década se atribuye a diversas causas, muchas de ellas ajenas a la real necesidad del producto. No siempre existe una conexión directa entre sus precios y su producción. El manejo y evolución de estos recursos responde básicamente a presiones y estrategias de enorme porte. Es un arma de indudable peso.
En esos vaivenes que ha sabido tener el petróleo, este mes el precio del crudo se ha ubicado incluso por debajo de los 30 dólares el barril, y eso para muchos debiera desalentar la prospección que ahora se encara en Uruguay. Desde aquí algunos miran los enormes daños que se producen hoy en las economías petroleras con el quiebre de los valores. Los cinco países más afectados por la actual baja, y que sienten más profundamente la crisis son Venezuela, Arabia Saudita, Nigeria, Rusia e Iraq. Otras naciones, como Noruega, que han tenido políticas de mejor manejo de los recursos petroleros, no viven esta incertidumbre. El gobierno se plantea estudiar los casos petroleros de Noruega, Irak, Venezuela y Canadá, para analizar la utilización y el impacto de la renta petrolera.
Recordemos que previamente a esta caída internacional de los precios, hubo una muy reciente época de gran bonanza. Desde 2006 hacia adelante, la cotización sobrepasaba mes a mes su propio récord, llegando en junio de 2008 a superar los 140 dólares, con precios a futuro de 185 dólares. Pero en diciembre de ese año el precio se quebró y estuvo por debajo de los 35 dólares, para posteriormente aumentar debido a la salida de la recesión económica de países del primer mundo, el incesante aumento de la demanda de las economías emergentes, y de la crisis diplomática por el programa nuclear de Irán de 2011-2013. Desde el 2014 se ha registrado una depreciación de todas las materias primas, en la que se incluyó el petróleo debido a la desaceleración de la economía China, a la caída en la demanda europea de este recurso, al aumento de la producción de petróleo no convencional y esquisto en EE.UU y a la reacción saudita para contener este fenómeno.
Si vamos a una historia menos reciente de la realidad petrolera, constatamos que esto no siempre fue así, ya que entre 1876 y 1971 el precio se mantuvo estable en el entorno de unos 20 dólares el barril. El cambio de mano de los recursos estratégicos aún permitía cierta estabilidad, pese al reacomodo del tablero internacional que generaba. Pero las exigencias de un mundo diferente, el avance tecnológico, la nueva dinámica expansiva, el peso de ese recurso esencial, la nueva base del poder real y el rol de las trasnacionales en su enlace con otros intereses, ambientaron un escenario más cruento. A partir de ello, han existido periodos de gran volatilidad como el de 1971 al 86 y el ya referido de 2005 en adelante. La crisis del petróleo de 1973 se ambienta ante la decisión de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) de no vender el producto a los países que habían apoyado a Israel durante la guerra del YomKippur, lo que incluía a EE.UU y a sus aliados europeos. El aumento del precio, unido a la dependencia que tenía el mundo del petróleo, provocó un fuerte efecto inflacionista y una reducción de la actividad económica para los países afectados. La del año 79 se originó por los efectos de la revolución iraní y de la Guerra Irán-Irak, y el precio prácticamente se triplicó. Sabido es que el tema petróleo, su posesión y explotación, ha estado detrás de estas conflagraciones, y Medio Oriente conoce aún cuál es una de las causas centrales de su incendiaria situación.

Quinta empresa petrolera integrada

Volviendo a nuestra realidad, recordemos que Total E&P Uruguay es una compañía del grupo Total: uno de los principales actores de la energía en la escena mundial. Es la quinta empresa petrolera integrada internacional privada en el mundo. La segunda en capitalización en la bolsa de París y de la zona euro con 92,3 billones de euros al 31/12/2012. Tiene más de 97.000 empleados y presencia en más de 130 países.
Realiza actividades de exploración y producción de petróleo y gas en más de 50 países y cuenta con cerca de 520.000 accionistas individuales. Facturó en 2012: 200,06 billones de euros, el 28,5% de los accionistas son franceses y el 29,6% de América del Norte.
Hay un modelo integrado aprovechando las sinergias adentro del Grupo, y Total es un actor mayor de la energía. Sus actividades se desarrollan en todos los segmentos de la industria petrolera y gasífera, además de la química y de las nuevas energías.
La organización del Grupo tiene tres sectores principales: 1) Upstream, el cual agrupa la exploración y producción de petróleo, conjuntamente con las actividades vinculadas al gas natural. 2) Refinación y Química, el cual maneja la refinación, la petroquímica, la química de base, los fertilizantes y la química de especialidad, y las actividades de Trading-Shipping. 3) Marketing & Servicios se encarga del abastecimiento y de la comercialización de los productos petroleros, además de las actividades de Nuevas Energías.
Total E&P Uruguay es el Operador desde el año 2012 del bloque 14 en la plataforma marítima, y desde 2013, de los bloques B1 y B2 en el departamento de Artigas. Total E&P Uruguay explora el potencial del Uruguay en petróleo y gas del país.
El Grupo inició además una actividad de comercialización de lubricantes en Uruguay a partir del año 1997. Total y Elf, las dos principales marcas del consorcio, tienen presencia en los segmentos de lubricantes para vehículos livianos, vehículos pesados, motos e industria; las líneas de refrigerantes y grasas para usos vehicular o industrial; los aceites fitosanitarios para la protección de los cultivos.

En busca del petróleo escondido

Es verdad que en estos tiempos las técnicas han ido evolucionando profundamente, que las certidumbres se presentan diferentes, y que la expectativa despierta renovadas esperanzas; pero por cierto que aquí la ilusión petrolera no empezó con esta nueva instancia de la llamada Ronda Uruguay y sus diversas etapas y circunstancias. El proceso de búsqueda y la venta de información de parte del Estado tiene más de cuatro décadas en este marco, y en él se cumplieron varias instancias. Pero la posible explotación petrolera en el país es un tema mucho más enraizado en nuestra historia, ya que tiene más de un siglo de presencia e inquietud. Hace poco más de 50 años, más precisamente en 1964, fue creado el Movimiento Nacional del Petróleo, que pretendía realizar perforaciones en varias zonas del país en busca de hidrocarburos. Su sede estaba ubicada en la Ciudad Vieja, y preconizaba “explotar el petróleo en nuestro subsuelo, fuente de riqueza e instrumento de trabajo”, que podría convertirse en “el levántate y anda de la recuperación nacional de este Uruguay inmensamente rico…”, según palabras de sus dirigentes al ser recibidos en sesión especial por la Junta Departamental capitalina. Su Consejo Directivo era presidido por Raúl Irureta Goyena y lo secundaba una Comisión de Honor de la que formaban parte, entre otros, Juana de Ibarbourou y el dirigente socialista Vivian Trías.
Ante la Junta, Irureta Goyena recordó que la compañía Llambías de Olivares y Méndez Alcain, perforó en 1908 en Cerro Largo, en un paraje cercano a la estancia El Águila. Mencionó estudios realizados de 1915 por el ingeniero Rolf Marstrander -geólogo alemán contratado por el Instituto de Geología y Perforaciones- en Rivera, Cerro Largo, Treinta y Tres y Rocha, quien publicó un libro con los resultados obtenidos. Pero, según informaciones de prensa, aquel material se extravió.
En 1918-19 hubo nuevas investigaciones en la zona de Cañada de los Burros en Cerro Largo, donde el director del Instituto de Química Industrial, Lathan Clarke, “instaló una pequeña planta para la destilación de esquistos”. El resultado, por cada tonelada examinada, fue de 60.000 litros de gas, 100 kilos de agua, 50 kilos de petróleo, según la misma fuente.
En 1947 en el paraje Triángulo de las Maravillas el sacerdote Antonio Améndola de Tebaldi afirmó haber descubierto ricos yacimientos de petróleo. Esos yacimientos entraban en forma de herradura desde Rio Grande do Sul, penetraban al país por Cerro Largo, atravesaban Treinta y Tres y volvían a Río Grande, cercano a la Laguna Merín. Améndola señalaba un lugar para las futuras perforaciones en la estancia El Águila en la cuarta sección de Cerro Largo. Se llevó a cabo a través de los medios de información una campaña tendiente a la difusión de esas investigaciones. Pero, según múltiples fuentes, el instituto geológico realizó perforaciones en otros lugares, algunos distantes 100 kilómetros, llamando poderosamente la atención en esa época, no atendiéndose a los requerimientos del Padre Améndola ni de los técnicos que lo respaldaban.
En 1955 se hicieron otras perforaciones en el país, cuando Ancap contrató al químico Pierre Beraud, quien afirmó que en Lavalleja había “napas de oro negro y líquido”. Presentó un informe con esos resultados, pero todo quedó en nada. Rescindieron su contrato y al ausentarse del país el experto dijo: “No entiendo a los uruguayos: ahora que he llegado a la conclusión de la existencia de petróleo, me piden que tire todo”.
Volviendo a la mencionada sesión de la Junta con el Movimiento Nacional del Petróleo, recordemos que concluyó con Irureta Goyena pidiendo a las autoridades nacionales que ordenaran hacer “los pozos necesarios en la sierra del Mangrullo, en la estancia El Águila”, convencido de que “allí estará el basamento indestructible de la economía del país, la verdadera recuperación nacional que todos aspiramos”. Su solicitud no fue tenida en cuenta y con el correr del tiempo el propio Movimiento y sus actividades, dejaron de consignarse. Y además de estos hechos, hay una numerosa lista de antecedentes y circunstancias de pioneros que auguraban la existencia de hidrocarburos que podían explotarse comercialmente en el país.
Hoy, pese a quienes dudan, parece haber una mayor determinación para llegar a la verdad sobre este tema.

Algo para recordar

El PBI per cápita de un país es el producto interno bruto dividido por su población a mitad de año. Es la suma del valor bruto de todos los productos residentes en la economía, más el impuesto a esos productos, menos todo subsidio no incluido en el valor de los mismos. Se calcula sin hacer deducciones por depreciación de bienes manufacturados, o por agotamiento y degradación de los recursos naturales.
Sobre estos supuestos, y tomando como base indicadores del desarrollo, el Banco Mundial ha recogido los datos y su comparación muestra la importancia del petróleo en el crecimiento económico de algunas naciones. Ver las cifras de la última encuesta resulta ilustrativo. Noruega y Qatar están al frente de esos ingresos con 100 mil dólares por persona y por año. Para relativizar esas cifras, digamos que ni Alemania, Francia ni el Reino Unido llegan a la mitad y que están en el ranking de Arabia Saudita o Emiratos Árabes, muy por encima de Japón, seis veces el per cápita de Uruguay, siete el de Chile y ocho el de Argentina o Brasil.
Otro ranking internacional -sobre la corrupción en el mundo- muestra que muchas de las naciones petroleras están a la vanguardia. El tema sin duda no es el petróleo, sino cómo se maneja ese recurso esencial que puede cambiar sustancialmente el nivel de vida de una población. Otro tema que está vinculado con la gestión se refiere a las distorsiones que un gran recurso como este plantea a la interna de las economías.
Hoy, en una instancia de baja, los principales productores mundiales están siendo golpeados por los precios. Los rumbosos excedentes de hace poco se convierten en déficits, y muchos programas sociales se están recortando. Veamos algunos ejemplos:
*Venezuela, con las mayores reservas petroleras del mundo, ha venido utilizando esos recursos en su Revolución Bolivariana y ha descuidado otras producciones. Su economía es frágil. La inflación fue de más del 150% en 2015, y se espera que supere un 200% este año. El gobierno no puede pagar sus cuentas y escasean alimentos y suministros básicos. La recesión económica ambienta la agitación política.
*En Arabia Saudita, el petróleo representa el 75% de los ingresos. El gobierno tuvo un déficit presupuestario de 100 mil millones de dólares en 2015 y anunció severas medidas de austeridad para este año.
*Nigeria, el mayor productor de África está en problemas. El recurso representa el 75% de los ingresos del gobierno y el 90% de las exportaciones. Nigeria no paga hoy sus cuentas, y según la prensa, en algunas regiones los empleados públicos hace meses que no cobran. Paradojalmente, padece reducciones de energía y escasez de combustible.
*En Rusia, prácticamente la mitad de los ingresos del gobierno vienen de las exportaciones de gas y petróleo. El presupuesto se basó en un precio del petróleo de 50 dólares por barril, pero el petróleo se está cotizando muy por debajo. El FMI estimó que el PIB ruso se redujo en un 3,8% en 2015 y en un adicional 0,6% este año.
*En Irak, los bajos precios del petróleo afectan las finanzas de ese país, embarcado en una guerra en contra del Ejército Islámico. Ha bombeado cantidades récord de petróleo en 2015, pero el aumento productivo no compensa la disminución del precio.
*Noruega, es para algunos paradigma en el manejo de este recurso. Un quinto de su producción económica depende del petróleo y del gas, y el sector recortó 30.000 empleos. Nordea, el mayor banco escandinavo, señala que mientras el desempleo crece a nivel nacional, cae donde no está dominado por el sector petrolero. Entiende que una divisa más débil, los recursos proporcionados por el fondo de riqueza -generado por el petróleo- y las bajas tasas de interés, trabajan juntos para prevenir una recesión.

Modificado por última vez en Miércoles, 06 Abril 2016 14:20
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